Cómo practicar Los 5 Ritos Tibetanos, Fuente de la Juventud

Cómo practicar Los 5 Ritos Tibetanos, Fuente de la Juventud

Los Cinco Ritos Tibetanos son también conocidos como la “Fuente de la Juventud”, porque esta práctica aporta grandes beneficios a tu mente y tu cuerpo, fortalece y estira todos los músculos principales y pone en marcha el flujo adecuado de energía por todos los canales. También ayuda con el equilibrio. Te recomiendo que aprendas esta sencilla serie de ejercicios, que puedes hacer cada mañana, en tan sólo quince minutos.

Es recomendable hacer los ritos por la mañana en lugar de por la noche, porque te sentirás lleno de energía. Comienza practicando de cinco a siete repeticiones de cada rito, hasta llegar a 21 repeticiones.

 

Rito 1

rito1De pie con los brazos extendidos en horizontal al suelo, con las palmas hacia abajo. Asegúrate de que sus brazos están en línea con tus hombros. Los pies alineados con la cadera. Fija un punto de referencia para que puedas contar tus rotaciones. Gira en el sentido de las agujas del reloj hasta que te sientas un poco mareado. Aumenta gradualmente el número de giros desde 2 a 21. Cuando empecé a practicarlo, sólo podía hacer alrededor de siete rotaciones, así que no te fuerces! Es mejor ir aumentando gradualmente con la práctica.

Respiración: inhala y exhala profundamente mientras haces girar.

Consejo: Si te sientes muy mareado, entrelaza los dedos en tu corazón y mira tus pulgares. También puedes poner una silla cerca para agarrarte y estabilizarte si sientes que te vas a caer.

 

 

 

Rito 2

rito2Acostado en el suelo. Extiende completamente los brazos a lo largo de los costados y coloca las palmas de las manos contra el suelo. Si tienes problemas en la zona lumbar puedes colocar las manos bajo el sacro a modo de apoyo.

Al inhalar, levanta la cabeza del suelo, metiendo la barbilla en el pecho. Alza simultáneamente las piernas, con las rodillas rectas, hasta llegar a una posición vertical. Si es posible, extiende las piernas sobre tu cuerpo hacia la cabeza.

A continuación, exhala lentamente, bajando las piernas y la cabeza al suelo, manteniendo las rodillas rectas y los dedos de los pies juntos.

Respiración: inhala profundamente mientras levantas la cabeza y las piernas, y exhala mientras baja.

 

 

 

 

Rito 3

rito3Arrodillado en el suelo. Coloca tus manos en la parte posterior de los muslos. La su barbilla hacia el pecho. Desliza tus manos por la parte posterior de tus muslos mientras llevas los hombros hacia atrás y la cabeza hacia el cielo.

Ten en cuenta que estás arqueando la parte superior de la espalda, no la parte inferior. Mueve la cabeza hacia atrás como si estuviera dibujando una línea con la nariz en el techo. Vuelva lentamente a una posición vertical y repite hasta que llegues a 21 repeticiones.

Respiración: Inhala mientras arquea la columna vertebral y exhala mientras regresas a una posición erguida.

 

 

 

 

 

Rito 4

rito4Partimos de una postura sentados en el suelo con las piernas hacia fuera, delante de tí y tus pies separados a una distancia similar a la de hombros.

Coloca las palmas de las manos en el suelo a la altura de la cadera y con los dedos mirando hacia los pies. A medida dejas caer suavemente la cabeza hacia atrás, levanta el torso para que tus rodillas se doblen mientras tus brazos permanecen rectos. Estás básicamente en una posición de mesa. Lentamente regresa a la posición de sentado original. Descansa unos segundos antes de repetir este rito.

Respiración: inhala mientras te levantas en la postura, aguanta la respiración mientras tensas tus músculos, y exhala plenamente a medida que bajas.

 

Rito 5

rito5Acostado boca abajo sobre el vientre, con las palmas boca abajo y en línea con el pecho y los pies estirados. Estira tus brazos hasta llegar a la postura del perro hacia arriba, levantando tu corazón y llevando los los hombros hacia atrás. Tus brazos deben estar rectos. Mira hacia delante, o si eres un poco más flexible, lleva suavemente la cabeza hacia atrás, mirando hacia el cielo.

Después empuja tus caderas hacia arriba y hacia atrás, extendiendo tu espina dorsal, hacia la postura del perro hacia abajo. Repite moviéndote hacia adelante y hacia atrás entre el perro hacia abajo y hacia arriba.

Respiración: Inhala en la subida en perro hacia arriba. Exhala mientras empujas atrás la cadera para llegar al perro hacia abajo.

 

 

Puedes seguir la secuencia completa en este video

 

 

Contenido extraído del artículo The Ancient Tibetan practice for Health and Vitality y el libro Gorgeous for Good: A Simple 30-Day Program for Lasting Beauty — Inside and Out escrito por Sophie Uliano y publicado por Hay House (April 7th, 2015)